Eficiencia:
Aprovecha el 90% de la energía producida. Sólo funciona cuándo detecta un recipiente apto y adapta el consumo a su diámetro. Gracias a su eficiencia energética, cocinar con placas de inducción es más económico que cocinar con encimeras a gas. En las encimeras a gas se desperdicia el 50% de la energía producida.
Rápidez:
El tiempo de cocción disminuye hasta un 50% respecto a los sistemas tradicionales.
Seguridad:
La superficie se mantiene fría al tacto, evitando el riesgo de quemaduras.
Bloqueo de funciones:
Seguridad para niños
Facilidad de limpieza:
La superficie de la encimera se mantiene fría en todo momento, facilitando enormemente su limpieza (los derrames y desbordamientos no se pegan).
Programación diferida y temporizador:
Podemos programar la hora de inicio del cocinado y su duración. Una vez finalizado el tiempo de cocinado, la encimera nos avisa y se desconecta.
Función total:
Permite ajustar la potencia a las necesidades requeridas. Podemos seleccionar que la encimera funcione a una potencia determinada y que transcurrido el tiempo que hemos definido pase a otra potencia inferior o superior.